Protegerse
Reconocer un correo electrónico fraudulento
Lo que sabrá hacer En 6 minutos, sabrá reconocer un correo electrónico fraudulento sin hacer clic en nada.

Un correo electrónico fraudulento tiene un nombre: es phishing, un mensaje falso que imita un servicio para hacer que usted entregue algo. En una computadora tiene una ventaja que el teléfono no le da: la pantalla es grande, y todo se puede leer. La dirección exacta del remitente detrás del nombre mostrado, el destino real de un botón al colocar el cursor encima sin hacer clic, el nombre del archivo adjunto. Bastan cinco señales, y ninguna exige hacer clic. Vamos a identificarlas una por una, en una pantalla que hemos diseñado. Nada es real aquí, así que nada puede pasarle.
Pantalla simulada
Me entreno
Esta pantalla la dibujamos nosotros. No se envía nada, no se instala nada, ninguna marca real aparece.
La situaciónSon las 8 h, abre su correo en la computadora. Este mensaje está arriba de la lista.
El ejercicio interactivo necesita JavaScript. El paso a paso escrito, justo debajo, dice exactamente lo mismo.
El paso a paso escrito
Los mismos pasos, en palabras, para leer o imprimir. Esta ficha funciona sin el ejercicio.
Quién escribe en realidad
Su turno Dos líneas hablan del remitente. Toque la que dice de verdad quién escribe.
Debajo del nombre mostrado, la dirección completa se lee entera: servicio-cliente@verif-mi-espacio-2b.example. Es ella la que dice quién escribe, no el nombre.
Un mensaje escrito para nadie
Su turno Toque la línea que muestra que este mensaje no fue escrito para usted.
La línea «Estimado cliente preferencial» reemplaza su nombre. Un servicio que lo conoce escribe su nombre, no necesita una fórmula genérica.
La cuenta regresiva y la solicitud
Su turno Toque la frase que le pone un plazo y le pide su información bancaria.
La frase que fija mañana a las 8 h y reclama su información bancaria acumula dos señales: la falsa urgencia, y una solicitud que nunca se hace por correo.
El archivo que no se esperaba
Su turno Algo de este mensaje nunca debe abrirse. Tóquelo.
El archivo adjunto Reembolso_a_confirmar.zip es un archivo unido al mensaje. Un archivo que no se esperaba nunca se abre.
Leer un botón sin hacer clic
Su turno El texto del botón dice una cosa. Toque lo que dice de verdad a dónde lleva.
Se coloca el cursor sobre el botón sin hacer clic, y el destino aparece en la parte inferior de la ventana. El nombre del sitio ahí es verif-mi-espacio-2b.example.
Qué hacer con este mensaje
Su turno El mensaje está al descubierto. Toque lo que hace con él.
No se hace clic en nada, no se responde, se denuncia el mensaje, y luego se elimina. La denuncia de un correo se hace ante Signal Spam.
La ficha para guardar
- El nombre mostrado de un remitente es solo una etiqueta. Solo la dirección completa, la que tiene la arroba, dice quién escribe.
- Una fórmula de saludo genérica, del tipo «Estimado cliente preferencial», reemplaza el nombre que un servicio real habría escrito.
- Ningún organismo, público o privado, pide sus datos bancarios ni sus códigos de acceso por correo.
- El plazo ajustado está ahí para impedirle verificar. Un servicio real le da tiempo.
- Un archivo adjunto que no se esperaba no se abre, incluso cuando su nombre parece serio.
- Se coloca el cursor sobre un enlace sin hacer clic: su destino real aparece en la parte inferior de la ventana. El nombre del sitio está justo antes de la primera barra oblicua.
- No se hace clic en nada, no se responde: se denuncia a Signal Spam, y luego se elimina. Un SMS fraudulento, en cambio, se reenvía al 33700.
- En caso de duda sobre qué hacer después, cybermalveillance.gouv.fr ofrece un diagnóstico gratuito.
Los reflejos de este gesto
Miro QUIÉN habla
El nombre que aparece se escribe, así que se puede copiar. Lo que importa es la dirección exacta del remitente o su número. Un paquete anunciado desde un móvil desconocido no es un paquete.
Me detengo antes de hacer clic
La urgencia es la señal de la trampa. Un mensaje que cuenta las horas quiere impedirle pensar. Dejar el teléfono dos minutos no cuesta nada y casi siempre basta.
El candado no basta: leo la dirección
El pequeño candado dice que la conexión está cifrada, no que el sitio sea honesto. Un sitio trampa también tiene el suyo. El nombre del sitio está justo antes de la primera barra: ahí es donde hay que mirar.
Nadie serio me presiona
Ni amenaza, ni cuenta regresiva, ni secreto que guardar. Y pedir ayuda es un reflejo, no un fracaso: decirlo en voz alta a alguien hace caer la mayoría de las estafas.
Dos preguntas para comprobar
Nada se califica, nada se guarda en otro lugar que no sea su navegador.
Un correo muestra «Servicio al cliente» como remitente. ¿Qué hay que mirar para saber quién escribe en realidad?
Ver la respuesta
La dirección completa del remitente, la que tiene la arroba
El nombre mostrado es una etiqueta elegida por quien envía, como la firma de una carta. La dirección completa, en cambio, designa un dominio preciso: es lo único que dice de dónde parte realmente el mensaje.
Un correo contiene un botón «Confirmar mis datos». ¿Cómo saber a dónde lleva, sin correr riesgos?
Ver la respuesta
Coloco el cursor encima sin hacer clic, el destino aparece en la parte inferior de la ventana
El texto de un botón lo escribe el remitente, no prueba nada. Colocar el cursor encima sin hacer clic muestra el destino real en la parte inferior de la ventana, y luego se decide, sin haber abierto nada.
Lo hice
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